lunes, 18 de abril de 2011
Matías Sandorf
En esta novela que le conozco desde otra mirada a Julio Verne, quien en sí es conocido por una novela más bien científica, la cual no deja de lado en las hazañas del Conde Matías Sandorf que se hace acompañar de personajes que así como revelan el lado obscuro de los seres humanos, también los hay (personajes) que enaltecen el honor, la lealtad, la amistad, y la entrega hacia nobles causas. Matías Sandorf es una novela llena de intriga, de momentos de zozobra que vive a cada momento su protagonista, víctima de constantes traiciones, pero sin perder esperanza en que el destino y la justicia velan por aquellos que son presas de vividores ventajosos, teniendo como aliado y verdugo a la vez, al tiempo; no pude dejar de asociar la frase "la venganza se sirve en plato frío", aunque el Conde Sandorf, cual caballero y justiciero que es, no se permite hablar de venganzas ni de perdones, él habla de castigo, el cual será dado a cada quien de acuerdo a su manera de obrar, al igual que una vida apremiante cuando se hace y se da siempre lo mejor de si para el beneficio de sí mismo y el de quienes se aprecia. A lo cual, ahora me lleva a caer en cuenta, con el dicho popular de antaño que encripta "cosechas lo que siembras", Sandorf cosechó bellos frutos para él y los suyos al final de su historia, no sin haber pasado por penosas y agraviantes situaciones; sus enemigos vivieron holgadamente a sus expensas cosechando al final de sus días tragedia. Y bien, no se cosecha el mismo día que se siembra, pero por lo que pueda pasar yo disfruto de la siembra y de la cosecha también, venga lo que venga con ella, al final de cuentas que esto es "sólo un viaje".
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