Bueno, en este apartado, como en tantos que pondré (espero), haré la recabación del material que pude leer y digerir en mi proceso de maestría con respecto a la Terapia Familiar, que viene a ser un parteaguas en esto de los enfoques terapéuticos, que repito, desde mi punto de vista no es la panacea de la vida (ni la Psicología, ni la Terapia) y a todos sus males, pero si uno confía, se pone en manos de ella, ayuda y mucho. Si bien, no será todo el material, lo cual es imposible, será lo más significativo, al menos desde mi epistemología, y que considero que para algunos de ustedes será de gran utilidad, tanto en sus estudios, tanto si ya se dedican a esto, o tal vez ni tengan nada que ver con las psicologías, no importa, todos como sistemas complejos que somos y al formar parte de otros sistemas en los cuales estamos inmersos, es y será muy aplicable de acuerdo al contexto en que cada quien se viva. Comparto este material, pues creo que es la única manera de difundir información valiosa y que en lo particular me llevó mucho buscarla, por aquello de si no había muchos ejemplares disponibles y en algunas ocasiones como a todos nos ha pasado, por el recelo de la información que se tiene en muchas de las profesiones; la única forma que considero de que avancemos en las ciencias, teorías y demás es dándole divulgación, cada quien es responsable del uso que le dé a estos conocimientos. Agradezco a muchos de mis profesores la ayuda otorgada con el material de lectura, así como su desprendimiento para compartir su sapiencia con los demás y que de ellos me nace e inspira el compartir este material. Y bueno, ya me callo para darle la palabra a Gregory Bateson, con fragmentos importantes del capítulo 1, de su libro "Espíritu y naturaleza"...
… Estaba viendo las raíces de la simetría humana, de la belleza y la fealdad, de la estética, de la propia condición viva del ser humano y su pequeña cuota de sabiduría. La sabiduría, la gracia corporal del ser humano, y aun su hábito de fabricar objetos hermosos, son tan “animales” como su crueldad. Después de todo la palabra “animal” significa “dotado de espíritu (animus)”. De acuerdo a la ley de Gresham de la evolución cultural, comenta acerca de que las ideas excesivamente simplistas desplazan siempre a las más elaboradas, y lo vulgar y detestable desplaza siempre a lo hermoso. Y sin embargo, lo hermoso persiste.
Anteriormente, y hasta la fecha quizá, se creía que la ciencia era “ajena a los valores” y que no estaba guiada por “emociones”. Al trazar una línea divisoria entre el mundo de lo viviente y lo no viviente, o como lo trazó Jung, la creatura (lo viviente) y el pleroma (lo no viviente). La anatomía gruesa exhibe tres niveles o tipos lógicos de proposiciones descriptivas:
1. Las partes de cualquier miembro de creatura pueden compararse con otras partes del mismo individuo para obtener las conexiones de primer orden.
2. Los cangrejos y las langostas por ejemplo, pueden compararse, y se encontrarán relaciones similares entre las partes (obteniendo así las relaciones de segundo orden).
3. La comparación entre cangrejos y langostas puede compararse con la comparación entre hombres y caballos, dándonos conexiones de tercer orden.
La pauta que conecta, es una metapauta. Es una pauta de pautas. Es esa metapauta la que define esta amplia generalización: que, de hecho, son las pautas las que conectan.
El espíritu es vacío; no es ninguna cosa, nada. Sólo existe en sus ideas, y también estas son nadas.
Para comenzar a pensar acerca de la pauta que conecta lo correcto es considerarla primordialmente como una danza de partes interactuantes, y sólo secundariamente fijada por diversas clases de límites físicos y por los límites que imponen de manera característica los organismos. Una historia es un pequeño nudo o complejo de esa especie de conectividad que llamamos relevancia. Si es que el mundo está conectado, si es que yo estoy fundamentalmente en lo cierto en lo que afirmo, pensar en términos de historias es algo compartido por todos los espíritus o por todo el espíritu. Por lo tanto, nada tiene significado si no se le ve en algún contexto.
A lo anterior, se le nombra trasferencia, y es un fenómeno general en las relaciones humanas. Es una característica universal de toda interacción entre personas, porque, después de todo, la conformación de lo sucedido ayer entre tú y yo pasa a conformar nuestra manera de reaccionar hoy uno frente al otro. Y esa conformación es, en principio, una “trasferencia” del aprendizaje anterior.
La noción de “contexto” se liga a otra noción tampoco del todo definida: la de “significado”. Desprovistas de contexto, las palabras y las acciones carecen de todo significado. Es el contexto el que fija el significado. La clasificación temporal corta trasversalmente la clasificación espacial de los contextos.
“La pauta que conecta: toda comunicación exige un contexto, que sin contexto no hay significado, y que los contextos confieren significado porque hay una clasificación de los contextos. El lenguaje mismo es una forma de comunicación. La lógica es incapaz de abordar circuitos recurrentes sin generar paradoja, y las cantidades no son precisamente la materia de que se componen los sistemas de comunicación complejos.”
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